Durante la tercera ronda de la Super Tikyu 2026, Mazda Motor Corporation realizó una prueba de su sistema de captura de dióxido de carbono (CO2) llamado Mobile Carbon Capture. En el ensayo la automotriz demostró que el sistema puede almacenar el CO2 desechado de la conducción del vehículo.
La automotriz nipona presentó su proyecto Mazda Mobile Carbon Capture, bajo el lema “El placer de conducir impulsa un futuro sostenible”, en la edición del año pasado del Japan Mobility Show 2025, con la que busca disminuir las emisiones de dióxido de carbono a través de la conducción.

La firma explicó que en la prueba se añadió una función que permite separar el CO2 del escape para después almacenarlo en un tanque instalado en el auto de competición Mazda Spirit Racing 3 Future Concept (número 55), que además usó combustible neutro en carbono: aceite vegetal reciclado.
Mazda usa zeolita, un mineral volcánico que cuenta con una estructura porosa que, además, libera fácilmente el CO2 cuando calienta, lo que permite separar este compuesto químico del vehículo utilizando el calor del escape.
Después el compuesto químico se comprime y se almacena en un depósito. La compañía ha demostrado con éxito este proceso integrado como un sistema completo por primera vez. El resultado de repetir este proceso durante las 24 horas de la carrera fue la captura de 804 gramos de CO2, lo que supone un avance significativo, aproximadamente 9.6 veces que el resultado anterior de 84 gramos.

Además del experimento de almacenamiento hubo otra consecuencia a destacar: el efecto combinado de la reducción CO2, lograda mediante el HVO y la cantidad de dióxido de carbono capturada por el sistema superó temporalmente el nivel de recuperación previsto para el uso habitual de los modelos de serie de la marca, lo que reafirma el potencial de un funcionamiento con huella de carbono negativa en los vehículos de serie, aunque sea durante un periodo limitado.